miércoles, 14 de abril de 2010

.- Odio (5ª Parte) -.

Cierro los ojos y los recuerdos empiezan a fluir, esta habitación donde me encuentro, tú desmayado en la cama, yo atándote para no dejarte escapar...

Recuerdo que esperé a que despertaras sentada a tu lado, jugando con el cuchillo, que ahora está a mis pies ensangrentado...

Cuando despertaste parecías desconcertado, no recordabas como habías llegado aquí, la mezcla de veneno y alcohol habían logrado el efecto que esperaba...

Empecé a acariciar tu piel con la fría hoja del cuchillo, sintiendo como te estremecías cuando me encontraba muy cerca de tu garganta, pude notar como tu respiración se hacía pesada, como en tus ojos te habías dado cuenta del final...



Intentaste hablar; pero las palabras no querían salir, el pánico te tenía paralizado, cuando lo lograste pronunciaste mi nombre... ahora si me recordabas...

Imploraste por tu vida, si hubieras podido me hubieras suplicado de rodillas, te hubieras arrastrado, no te imaginas el placer que en aquel momento sentí al verte tan débil e indefenso viendo como las lágrimas resbalaban por tu cara...

Por fin había conseguido lo que quería, pero todavía no entiendo porque seguí con aquello... como al final me atreví a llevar mi venganza hasta el final...

Como pude ser capaz de hundir en tu suave piel, el afilado acero del cuchillo, mientras de mis ojos se escapaba una lágrima...

Mientras la sangre brotaba de la herida, caí rendida sobre tu pecho, las lágrimas no me dejaban ver tu rostro, no me sentí aliviada, de pronto sentí como si el peso del mundo se hubiera posado sobre mi alma...

De repente todo se volvió negro... la oscuridad me cegaba, me perdí en ella... hasta que desperté y pude ver que me había convertido en un monstruo...

El mundo que me rodeaba parecía irreal, un mal sueño, cerré de nuevo mis ojos y busqué a oscuras el cuchillo que se hallaba a mis pies, lo agarré con firmeza apoyándolo sobre mi cuello y dije adiós para siempre...

No hay comentarios:

Publicar un comentario